Lo que queda del blog acaba de celebrar los veinte años en medio de un panorama mundial que causa espanto. Los viejos fantasmas reaparecen y además no son reconocidos como tales, y no solo por parte de la población más joven. La distancia entre los avances tecnológicos y los retrocesos epistemológicos, éticos y estéticos se hace cada vez más grande y peligrosa. Los idiotas tienen unos micrófonos muy potentes y arrastran al grueso del pelotón hacia la mayor estupidez colectiva de los últimos siglos.
En medio de la adversidad, sin embargo, se halla siempre la oportunidad y esta situación nos puede servir para abrir nuestra mente y ampliar nuestro campo de visión. Si lo miramos con un campo de visión pretérito la sensación no puede ser más desastrosa. Aunque lo que estamos viviendo tenga todos los visos de una involución nos permite observar con visión ampliada y mayor orden dimensional. Otra cosa es el destino inmediato del orden, ahora ya agotado, al que estamos habituados....
