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sábado, 26 de noviembre de 2011

Interfaces

                      
  La interfaz de usuario es el medio con que el usuario puede comunicarse con una máquina, un equipo o una computadora, y comprende todos los puntos de contacto entre el usuario y el equipo. Esta definición de Wikipedia se puede ampliar hasta otros ámbitos de acción muy alejados del mundo de la informática. Los directores de sucursales bancarias, por ejemplo, son un buen ejemplo de ello. Las funciones que en la actualidad desempeñan de cara al público suelen ser mayoritariamente las de gestor comercial (así se los está empezando ya a denominar). Esta figura ejerce de enlace entre un mecanismo oculto y complejísimo al que ella misma tiene un acceso limitado (las decisiones estratégicas que los altos directivos toman dentro de la entidad y los grandes holdings financieros internacionales que son los que en realidad accionan los mecanismos cada vez más inciertos sobre movimientos de capitales) y el cliente. O sea, que los directores de sucursal bancaria cada vez se parecen más a los vendedores de enciclopedias a domicilio. Otro ejemplo a mayor escala de lo que podríamos llamar interfaz de usuario lo constituyen los políticos. A los políticos les sucede un poco lo que a los directores de sucursales bancarias: su ámbito de poder es limitado, especialmente cuando topan con grupos de poder a gran escala. Este caso es más trágico que el anterior, porque en una democracia el político representa al ciudadano y, por tanto, cualquier presión ó soborno ejercido sobre él por los grupos de poder significa una desconexión para con los ciudadanos a quienes representa; un mal funcionamiento de la interfaz, en suma. Según reza Wikipedia, las interfaces normalmente suelen ser fáciles de entender y fáciles de accionar (¡aquí ya aparecen las diferencias!).

4 comentarios:

Lluís P. dijo...

Fratello,

Después de leer tus dos ejemplos de interfaz humano (empleado en una sucursal bancaria y político), he echado en falta su equivalente en un entorno que conocemos mejor: la empresa. Los interfaces entre la dirección y los trabajadores son generalmente mandos intermedios que desempeñan un papel demasiado a menudo muy parecido al de los vendedores de enciclopedias que mencionas: personajes mediocres que intentan colocarte sin ruborizarse su integridad ética y moral en la toma de decisiones, cuando en realidad están manejados cual tristes marionetas por la autoridad superior. Nos toman por Pinochos cuando de hecho son ellos los auténticos prisioneros de los Strómbolis de turno. ¡Qué triste papel en el desempeño de una falsa responsabilidad! Quizás de la crisis que estamos viviendo, las excepciones a este panorama de interfaces desoladores dejen de serlo para emerger y convertirse en una mayoría más sensible a una relación desprovista de las actuales falacias imperantes entre jefes y subordinados.

Un saludo,
fp

Jaume N dijo...

Hola Carles,

Esta entrada da para mucho... y el comentario anterior también.
Solamente diré que un vendedor de enciclopedias "tipo" merece un respeto que veo que no se le tiene en vuestros comentarios.(1)
Comparar su tarea de "interfaz" con directores de entidades bancarias y con políticos, es una falta de respeto hacia él, que sinceramente me ha rebelado lo suficiente como para escribir las presentes líneas.
Otro tema sería el de los mandos intermedios... de los que podríamos decir que hay de tantos tipos como de especies animales, incluyendo a los insectos.

Un Saludo.

Jaume N.

(1) Dejo aprte a los ladrones "engaña-ancianos", auténticos delincuentes del ramo, que son muchísimo peores que los políticos y directores de banco... ¿o no tanto?

Lluís P. dijo...

Apreciado Jaume N,

repasando mi comentario, descubro con alivio que, efectivamente, el adverbio "generalmente", modulador del mensaje, está donde debería. Sin embargo, lamento haberle soliviantado por una crítica a los comerciales que, sin duda, sólo hace referencia a los que desempeñan su trabajo de manera muy poco eficiente y sin ningún interés hacia el cliente.
Con mis mayores respetos,

Lluís P.

carles p dijo...

Hola Jaume,

¡¡Nada más lejos de mi intención que menospreciar a los vendedores de enciclopedias!! Simplemente forzaba la comparación, un poco como Pepe Rubianes cuando decía aquello de "tenemos unos políticos que no desentonarían de jefe de planta de El Corte Inglés" (sin tanta mala leche). No creo que este comentario quisiera ser ofensivo para con los trabajadores del centro comercial precisamente.


Un abrazo

Carles