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domingo, 20 de enero de 2013

Estética Trascendental



                        Con cada emergencia de una nueva estructura de conciencia, pero también de una cosmovisión, ó simplemente de un paradigma, se abren también a la mente dos elementos básicos de la cognición: por un lado el conjunto que contiene tanto las estructuras (objetos y procesos) como las funciones del nuevo mundo emergente (el “espacio”) y por otro lado el sentido de cambio; la evolución de dichas estructuras (el “tiempo”). Para las percepciones más simples y primitivas -las que nos acercan al mundo de la fisiosfera- los elementos que emergen son lo que habitualmente llamamos espacio y tiempo físicos. Pero el espacio y el tiempo físicos, contrariamente a lo que la revolución newtoniana y la Ilustración podían llegar a creer, no constituyen tampoco una categoría per se. Bastan nuevas cosmovisiones del mundo físico –las que trajeron las revoluciones del S XX en la Física- para modificar tales elementos. Lo mismo sucede con cualquier área de pensamiento. Y cuando definimos (o, mejor dicho, cuando se nos aparece) un nuevo espacio (es decir, un nuevo mundo), tendemos siempre a absolutizarlo; de alguna manera queremos que el espacio cartografiado corresponda al de un todo al que llamamos a veces universo, palabra cuya etimología –omnicontinente- recuerda lo que acabo de apuntar.

2 comentarios:

Lluís P. dijo...

Fratello,

La “absolutización” que impone el nuevo mundo emergente al que aludes, ¿no tiene su razón de ser si incluye a las visiones anteriores y amplía los horizontes del conocimiento? ¿No estamos delante de una nueva cosmovisión que reclama su legítimo derecho a reinar por encima de sus predecesoras hasta que sea destronada por la siguiente? Porque, ¿podemos hablar de coexistencia de paradigmas?
Demasiados interrogantes, cantidad directamente proporcional al interés de tus textos.
Te agradezco tu paciencia,

fp

carles p dijo...

Fratello,

Aunque los temas que propones no sean en realidad los protagonistas del post, contesto gustosamente. La dialéctica que expones es la popperiana clásica: un paradigma substituye al anterior en cuanto se demuestra que éste era falso. Pero esta visión supone que nuestros puntos de vista son fijos (¡falso!). Lo que valora no son paradigmas, sino modelos dentro de un mismo paradigma. Los paradigmas se suceden por ampliación: la mecánica newtoniana no es más "falsa" que la einsteniana; simplemente corresponde a un paradigma anterior. Si la mecánica newtoniana fuera "falsa" ya no amargaría a los estudiantes de secundaria. Y la absolutización se da cuando le pedimos ciegamente a nuestro actual paradigma que sea el último y definitivo...ahí es nada!

un abrazo
fp