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sábado, 1 de mayo de 2010

Karaokes

El hecho de hacer música con un compañero mecánico –o mejor dicho, electrónico- cada día está más presente en nuestro entorno. Los karaoke han popularizado el canto sobre el acompañamiento fijo, pero las tendencias actuales de la grabación por pistas ó los músicos callejeros en el metro también utilizan profusamente estos métodos, ya sean acordeonistas tocando Les feuilles mortes o violinistas tocando Le quattro staggioni. Si hacer música tiene algo en común con hacer el amor, el hacer música con un compañero de este tipo parece algo similar a la necrofilia. Ya en la época de la eclosión de la reproducción mecánica en pianolas se planteó la posibilidad de la interpretación conjunta (una de las primeras orquestaciones de las stravinskianas Les noces incluía dos pianolas, pero tras los primeros ensayos la obra se juzgó intocable, pese al carácter “mecánico” de la música; la muy original solución definitiva de los cuatro pianos tardó en cristalizar). Las obras electroacústicas también presentan este mixing, aunque el carácter de la música electrónica implicada suele ser tan diferente al de la música tocada por instrumentos acústicos que parece ligar más fácilmente, como la pirámide del Louvre y Las Tullerías (Tristan Murail, por ejemplo, logra efectos sorprendentes en obras como L’esprit des dunes). Además, el tempo (si es que éste concepto es aún aplicable a la música electrónica) y las apariciones de la componente electrónica son usualmente reguladas en vivo durante la ejecución, por lo que el efecto karaoke desaparece. Aquí cabría preguntarse una vez más por la posibilidad de incorporación mecánica en “alta definición” de los efectos puramente físicos (ataques, desplazamientos del ritmo) del swing resultantes de una ejecución humana.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Carlos
Es un tema muy atrayente para la humanidad la "relación" hombre-máquina. Avanzamos por el camino de perfección de estas máquinas(robots con piel artificial con sensores sensibles a la presión, inteligencia artificial,etc.). Robots dotados de una percepción que quizás les permita,en un futuro,"improvisar". Puede que sea muy osado hablar actualmente de "hibridos". Es un tema cientifico muy extenso,complejo y atractivo; y que esconde aspectos legales y éticos aún más profundos.
Pero tú hablas de las máquinas en relación a la música "arts robots". Creo que es cuestión de tiempo que las maquinas-robots interaccionen con los seres humanos; se relacionen de una forma productiva. En todos los aspectos. Hay diferentes gustos y todo depende del libre juego de la imaginación y la fantasía de cada uno.
Si me permites una broma !Viva Frankenstein!, el también tenía su swing.


Susana

carles p dijo...

Hola Susana

Tienes razón, es un tema que puede dar pie a muchas y profundas discusiones que no caben en un post "telegráfico" como éste.
El swing de Frankenstein, de momento, es muy rudimentario:
http://tcmetacorner.blogspot.com/search?q=asimo

Saludos y gracias por tus comentarios !