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martes, 13 de enero de 2009

Transeúntes


Cuando caminas por una calle concurrida y tienes prisa notas como la masa de transeúntes te frena, tanto más cuanto más rápido intentas caminar (lo contrario sucede cuando no tienes prisa; te ves impelido a caminar a una velocidad superior a la que desearías). Al final, si dejas de oponer resistencia, acabas sincronizando tu paso con el de la media del pelotón (es decir, con el homónimo parámetro de la distribución gaussiana que describe la velocidad de los transeúntes). Si quieres desprenderte por un rato de la colectividad y regular tu velocidad de forma más independiente no tienes más que escoger una vía menos concurrida por la que transitar. Entonces parece que tu punto de destino sea diferente del de la manada, pero esto no tiene por qué ser así. De hecho el concepto de punto de destino es mucho más borroso de lo que nos parece en primera instancia. Podríamos hablar, a la manera de la física cuántica, de nubes de probabilidad de destinos. Si tu destino se sitúa de forma aproximada en el norte y tú te diriges de manera insistente hacia el sur, la probabilidad de alcanzarlo disminuye perceptiblemente. Las vías alternativas, sin embargo, pueden también convertirse en callejones sin salida. Cuando somos presa de la prisa perniciosa, por ejemplo. Aquella que no conduce a ninguna parte, la escapatoria de nosotros mismos ó la huída hacia delante. Cuando lo único que queremos es aprovechar el tiempo y nos percatamos de que cuanto más corremos, más se encoge éste delante de nuestras narices. Entonces los que tienen cierta estatura se inclinan hacia delante, como si la cabeza quisiera llegar antes a algún sitio de lo que las piernas dan de sí. Las vías alternativas, eso sí, normalmente permiten observar el mundo desde lo lejos, pero no para objetivizarlo, sino para tomar cierta distancia respecto a uno mismo.

2 comentarios:

Jaume dijo...

Fa dias que no et dic res al teu blog, pero aquesta entrada m'ha agradat molt.
Na Mireia sempre s'agobia del marxar lent dels peatons que te per devant. Sobre tot si van fumant, cosa molt habitual avui dia per a la pressió sobre el fum en locals tancats.
Ultimament estic llegint molt sobre física quantica per a poder entendre que punyetes volen trobar els del CERN xocant particules a la seva nova joguina.
I son genials les teves observacions.
Certament som mes propers a un simple fotó del que ens pensem.
Encara que tinguem massa.

carles p dijo...

Moltes gràcies, Jaume, pels teus comentaris i pel teu humor.
Espero seguir publicant entrades que t'agradin.

Una abraçada