Existe una
buena colección de substantivos que han caído en desuso, principalmente porque
los valores que representan ya no son reconocidos como tales por gran parte de
la sociedad. Algunos de ellos incluso han sido demonizados y han acabado
recibiendo connotaciones negativas. Es el caso de lo que conocemos como disciplina.
Hoy en día este término se asocia con castigo, coerción y explotación (en la
constelación de lo que M Foucault entendía por 'sociedad disciplinaria'). Si
buscamos el término en Wikipedia su significado se asocia mayormente al ámbito
militar (aunque en la English Wikipedia por lo menos existe un epígrafe
referido a la 'autodisciplina'). Y es dentro de esta última acepción donde
podemos encontrar la parte positiva, útil; el valor de la disciplina.
Disciplina es lo que se necesita para desarrollar una buena técnica en los más
diversos ámbitos. Gimnastas, instrumentistas, atletas, bailarines, trapecistas,
cantantes -es decir, actividades que llevan la psicomotricidad hasta zonas màs
allá de lo usual- precisan de una buena dosis de disciplina en sus
entrenamientos diarios. Pero también aquellos que practican un régimen
alimenticio para perder peso, los que intentan dejar de fumar o quienes
realizan ejercicios físicos rutinariamente con fines terapéuticos necesitan de
la disciplina. Los que realizan actividades que requieren de intervenciones
urgentes como bomberos o sanitarios también la necesitan (en este último caso
la disciplina proviene de la aplicación estricta de unas reglas dictadas
exteriormente, lo que la acercaría más a la variante militar a la que refería
al principio). Otras actividades que aparentemente no dependen de la
psicomotricidad como la meditación o incluso algo tan nimio como el no dejarse
arrastrar por los ofrecimientos que los algoritmos continuamente nos ofrecen en
las redes sociales, también precisan de disciplina. Una especie de disciplina
del alma de la que actualmente carecemos en grado extremo. Es evidente que
no todo el mundo es susceptible de practicar la autodisciplina pero se trata de
uno de tantos valores que van en retirada (conforme va avanzando la debilidad
moral de esta sociedad con un concepto equivocado de lo que es el bienestar).
La disciplina del alma se relaciona, por tanto, con la dominación
supraconsciente de la mente (como muy bien reza un proverbio anglosajón
"the mind: good servant but bad master".
PS: En Extremo Oriente, hecho
cultural ancestral, la disciplina se adopta de forma mucho más natural
que en Occidente.





